Miserable Letrita

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El descanso de las palomas mensajeras, las transportadoras de letras.

El descanso de las palomas mensajeras, las transportadoras de letras.

  Que miserable eres, que poco ocupas, que suave el desgaste de papel o tinta, que escaso el tiempo de pronunciarte, que lento el camino para formarte, que rápido para romperte, que satisfacción al oírte, que duro tu romper, que alivio conocerte, que dolor perderte, que sublime compartirte, que cantidad de descripciones, que infinidad de situaciones.

Duermes en cunas, compartes camas, llenas corazones, curvas los labios, cierras los ojos, tensas emociones, arrancas gemidos, arañas aullidos, desatas palabras, rompes lágrimas, abres corazones, siembras utopías, ablandas opiniones, afianzas razones.

Actúas a impulsos, bebes cervezas, estrechas las manos, cruzas miradas, dices hasta luegos o lees a sus engendrarios, sabemos de Sabines o den Don Mario.

Que mas me da, si el idioma no es de la misma academia, si las palabras no llevan comas, sabemos que entre los mudos también saborean, sienten y padecen la ausencia de letritas.

 Tú, miserable letrita, con todo el loco sin sentido, de quien siente, para quien siente.

 Sin sentido…….. como el Sentir.

Leonor Canseco

El Cariño de Amantani

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Cariño y delicadeza en las manos del pueblo Inka

Cariño y delicadeza en las manos del pueblo Inka

De entre las palabras ocultas que salen de tus ojos,

 Hay una,

 La más silenciosa,

 La que menos se oye,

 Y la que más dice,

 Esa es,

 La que cerrando los ojos,

 Me habla de ti,

 De ti, …por dentro,

 De lo que sí conoces, …entiendes,

 De eso que si sientes, …transmites,

 Porque las mejores palabras y las mejores sonrisas,

 Las dibujan nuestros ojos,

 Y las cuentan nuestras manos.

 Leonor Canseco

La otra copa del brindis

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Brindis

Al principio ella fue una serena conflagración
Un rostro que no fingía ni siquiera su belleza
Unas manos que de a poco inventaban un lenguaje
Una piel memorable y convicta
Una mirada limpia    sin traiciones
Una voz que caldeaba la risa
Unos labios nupciales
Un brindis

Es increíble pero a pesar de todo
Él tuvo tiempo para decirse
Qué sencillo     y también
No importa que el futuro
Sea una oscura maleza

La manera tan poco suntuaria
Que escogieron sus mutuas tentaciones
Fue un estupor alegre
Sin culpa ni disculpa

Él se sintió optimista
Nutrido
Renovado

Tan lejos del sollozo y la nostalgia
Tan cómodo en su sangre y en la de ella
Tan vivo sobre el vértice de musgo
Tan hallado en la espera
Que después del amor salió a la noche

Sin luna y no importaba
Sin gente y no importaba
Sin dios y no importaba
A desmontar la anécdota
A componer la euforia
A recoger su parte del botín

Mas su mitad del amor
Se negó a ser mitad
Y de pronto él sintió
Que sin ella sus brazos estaban tan vacíos
Que sin ella sus ojos no tenían qué mirar
Que sin ella su cuerpo de ningún modo era
La otra copa del brindis

Y de nuevo se dijo
Qué sencillo
Pero ahora
Lamentó que el futuro fuera oscura maleza

Sólo entonces pensó en ella
Eligiéndola
Y sin dolor        sin desesperaciones

Sin angustia y sin miedo
Dócilmente empezó
Como otras noches
A necesitarla.

Mario Benedetti

http://es.wikipedia.org/wiki/Mario_Benedetti