Cuatro caminos

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Cada día de la semana debería de llamarse Génesis, y cada siguiente, Génesis de nuevo, y así sucesivamente, hasta que nos demos cuenta de que la vida es un continuo nacer y un continuo descubrir, ese descubrir de las sabrosidades del conocimiento, de tu conocimiento sin conocimiento, de la trasgresión de tu espacio vital, que tanto deseo romper y traspasar.

Vengo del Sur pobre, con ideas y principios, con ideales proscritos, con caducidades románticas y evidentes muestras de que a casi todo  me resisto, sin resistirme a casi nada.

Me acerco diligente, sin temores al instinto, desconociendo cuanto abarca lo desconocido y abriendo en pasos grandes los sentimientos más chiquitos.

Del Oeste me acerco despacio y precavido, me escribes algo y te escribo como castigo, te digo mis ideas metidas en pergamino, desde el punto no cardinal de mi interior para dejar algunos vestigios.

Del Este, que es Oriente, por los caminos donde transitas y transito, donde los sultanes cuentan cuentos que cuentan vidas, donde descansa la mente de los amantes, donde los reposos son de noches alarmantes en los frentes del instinto.

Queda ese Norte, tan lejano y dolido, donde confluyen todos los demás  destinos, donde la unión configura la veleta de los cariños,

Que no nos pase factura la mente, por lo que no nos ha de pasar la vida, que la vida no sea nada que nos pueda pasar factura, por lo que nos dicta la mente, que nuestros sentidos sientan y que solo obedezcan los sumisos.

Que la mente y la vida sigan unidas, como amigas que he conocido.

 Leonor Canseco

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¿Qué es el Fascismo?

Poemas Desde el Vacío

adolf_hitler

Por: Luis Britto García

1
Hollywood representa el fascismo como pandilla de malencarados en uniforme que agitan estandartes y gritan órdenes. La realidad es más perversa. Según Franz Leopold Neuman en Behemoth: The Structure & Practice of National Socialism, 1933-1944, el fascismo es la complicidad absoluta entre el gran capital y el Estado. Donde los intereses del gran capital pasan a ser los de la política, anda cerca el fascismo. No es casual que surja como respuesta a la Revolución comunista de la Unión Soviética.
2
El fascismo niega la lucha de clases, pero es el brazo armado del capital en ella. Aterroriza a la baja clase media y la marginalidad con el pavor a la crisis económica, a la izquierda y la proletarización y las enrola como paramilitares para reducir por la fuerza bruta a socialistas, sindicalistas, obreros y movimientos sociales. Mussolini fue subvencionado por la fábrica de armas…

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Autónomos

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Disconformidad

         ¿Que tienen los ríos, que en todas las partes se les quiere?, Me comentaba,     – tienen vida, y eso no se deja mientras no se acaba,  todos los quieren y no solo por su agua, belleza y además lo que arrastran.  Siempre que siga las normas de los ajenos y no crezca fuera de sus marcas.

¿Y los arroyos?,  – estos son pequeños, tienen poco agua, en su época secan su cauce y de ellos emigran las plantas.  Se les quiere también por su belleza pero poco por sus riegos de aguas escasas.

   ¿Y esas nubes tan blancas?,  – esas, por sus colores al alba, bonitas en sus formas, con dibujos que nos hablan, dejan pasar la luz del sol y no perturban nada, pero cuidado con su estética parda, con su rigor con el sol y con mojarnos el día, cuanto más peor, menos querremos que vengan a decirnos donde descargan.

¿Y los vientos? -también nos dañan, si son suaves sus caricias hasta nos gustan en la cara, pero si el rigor lo ponen ellos, nos molesta que salgan.  Si se desatan, como a  todo elemento autónomo, le pondremos mala cara.

¿Y las mareas?, ¿Los demás elementos?, ¿Las cosas banales?, ¿Las importantes?, ¿Las para quien?, ¿Las cuanto en cantidad?, ¿Las cómo en qué lugar?.

Son todas como todo, como siempre, como desde el punto de vista del que siente, dependiendo de su mente, engarzado en su destino y cumpliendo su camino, pero siguiendo los rigores de lo establecido, siempre, siempre, siempre queridos, pero como los desiertos, pocas veces amados.

 Leonor Canseco

Juan Ternura y Juan Coraje

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Por Osvaldo Bayer

Apenas llegado a Buenos Aires recibo un sobre. Lo abro. Adentro trae una poesía. Del poeta y músico salteño Raúl Fernández. Se titula “Macarena” y está acompañada de una foto plena de ternura de nuestro gran poeta Juan Gelman abrazado a su nieta Macarena.

Recuerdo la emoción de Juan cuando por fin logró hallar a su nieta, hija del hijo de Gelman, desaparecido –junto a su esposa– por la dictadura militar del genocida Videla. Esa nieta fue buscada por años por su abuelo, nuestro poeta. Leí la poesía del poeta salteño y me emocionó.

Todo me hizo pensar en nuestro trágico pasado. Y recordé el coraje civil de nuestro poeta Juan Gelman. Se comprueba esto en la contratapa que escribió él para Página/12 el domingo 23 de agosto de 1998, titulada “De-samparos”. Allí critica abiertamente a la Corte Suprema de Justicia de la Nación. Con toda la valentía de un verdadero demócrata. Comienza así, sin pelos en la lengua: “Aún patalean los tiempos que hace más de 90 años Karl Kraus consideró de ‘enanos que manejan asuntos de gigantes’. Con el voto a favor de los doctores Julio Nazareno, Eduardo Moliné O’Connor, Augusto César Belluscio, Guillermo López y Adolfo Vázquez, la Corte Suprema de Justicia de la Nación falló que ‘No resulta admisible el recurso que Carmen Aguiar de Lapacó presentó para conocer el destino de su hija Alejandra, de-saparecida en el Centro Clandestino de Detención El Atlético, instalado en pleno San Telmo’. Dicho de otra manera, la búsqueda de la Verdad, pilar de toda Justicia, es ‘no admisible’ para el alto tribunal”.

Y prosigue Juan, el poeta: “‘Del error de los actos judiciales de los hombres, cuando está oculta la verdad’ es el título del capítulo VI del Libro XIX de la Ciudad de Dios, la obra que San Agustín dedicó a la exploración de asuntos terrestres y celestes. Es probable que alguno de esos seis jueces nuestros lo haya leído pero, si no es así, allí se dice, por ejemplo, ‘la ignorancia del juez viene a ser la calamidad del inocente’. Y también: ‘En semejantes densas nieblas como éstas de la vida política, pregunto: ¿se sentará en los estrados de juez un hombre sabio o no se sentará?’. Estas densas tinieblas de la política –continúa Gelman– son notorias en la Argentina de hoy: consisten en las presiones de las Fuerzas Armadas y del gobierno”. (Recordemos que era la presidencia de Carlos Menem.) San Agustín aconsejaba a los jueces que se dirijan a Dios con esta súplica: “Líbranos, dictaduras militares se dictaron a sí mismas y han clausurado la vía de las condenas penales para los represores”. Y les dice a los jueces: “Estos enterradores de la verdad desean matar el pasado, del mismo modo que las Fuerzas Armadas mataron el presente. Habría que equiparar sus sueldos al de los sepultureros de la Chacarita”. Con ese coraje civil, Gelman enfrenta a los máximos jueces de aquella época. Coraje civil que compartirá con la ternura de su carácter. Lo pudimos constatar cuando abrazó a su nieta Macarena, recuperada.

Juan Gelman es ya Juan Poeta, Juan Ternura y Juan Coraje.

Macarena Gelman

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SOLAS… las vocales y consonantes
SOLOS… los adjetivos y sustantivos
SOLOS… los sonetos versos endecasílabos, prosas y el poema
SOLOS… ante la ausencia de la pluma que construye la palabra,
Digna, profunda, y bella
Pero tan sólo… la vida tiene el don del milagro
A que la muerte perezca ante tanta luz
Que enceguece la eternidad y es poesía
Resurrecta, segundo a segundo, día a día.

Que la muerte descanse en paz, no hay lugar para ella
No sabe de pájaros, amaneceres y flores
No sabe del dolor de Padre, de Abuelo, de Poeta y de Amores.
Sólo esa luz diáfana y bella, la que habla sin odios
Y rencores, solo de lucha y de vida, es en ti MACARENA, la POESIA.

Humildemente de Argentina, Raúl G. Fernández (compositor)

La sonrisa compartida

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http://elterritorio.com.ar/nota2.aspx?c=8682911278903984

      Dicen que el que está preso de un muro, de una emoción, de sus propios sentimientos, siente cierta perdida de libertad, libertad que es meta, de la gente que tiene sentido de su ser.

 El verdadero cautiverio, es el que nosotros mismos nos ponemos, pensando en nuestra propia soledad, en la amargura tan impotente que sentimos, ante un dolor personal y común, que los demás van a ser incapaces de interpretar.

Al encarcelado le suman mas castigo, aislándole de todo contacto humano y ese aislamiento no físico, el verdadero aislamiento que supone el que nadie sea consciente de tu sufrimiento, es lo que realmente duele y mata.

Si al aislado físico encarcelado, le llega referencia de que fuera de los muros hay constancia de su sufrimiento, entonces no sufrirá, muy al contrario, se sentirá seguro de lo que hace y reforzado en sus convicciones, será uno mismo, con la razón y el respaldo de saber que no está solo, lo que le impulsará con infinitas energías.

Así mismo nos pasa en las cárceles del amor, lo bueno, si no es compartido, es solo la mitad de bueno, pero si es compartido, lo multiplicamos por miles de mariposas a nuestro alrededor.

 Si es amargo, lo tenemos que digerir con la mejor de las mieles, sabiendo que aunque físicamente “estés solo”, en la realidad, “eres importante” para mucha gente, incluida para la propia fuente de amargura.

Saber que desde los muros de tu prisión, percibes un acogedor respaldo, que no te deja sola, tiene que ser suficiente para “ser” y poder bailar el destino que te formes.  

 Leonor Canseco